DENGUE: CONOCER PARA PREVENIR

Por Sandra A. Prado (*)
Mencionar la palabra Dengue hace poco más de dos meses; era tratar de entablar un diálogo casi imposible.  La mayoría de las personas desconocían por completo las características de esta enfermedad  y sólo en contados casos, se referían a ella asociándola con el mosquito que la transmitía.
En los últimos años nuestro continente sufrió una notoria reinfestación del mosquito Aedes Aegypti, vector del virus responsable de la enfermedad del Dengue y la cantidad de casos aumentó en forma alarmante al punto de involucrar a nuevas ciudades en el mapa de esta enfermedad.

La Ciudad Autónoma de Buenos Aires ya posee casos autóctonos; razón por la cual es imprescindible desarrollar de forma urgente campañas de promoción para la prevención de la enfermedad y tomar medidas para evitar  la reproducción del agente vector; pues la existencia del mosquito pone a la ciudad y consecuentemente al país en una situación de verdadera alarma sanitaria, ya que a mayor cantidad de agentes transmisores, mayor será la rapidez de la propagación de la enfermedad produciendo consecuencias difíciles de revertir.
Recién en lo últimos días se comenzaron a poner en vigencia diferentes programas destinados a la educación de la población con la finalidad de eliminar todos aquellos objetos que puedan servir como criaderos de este insecto.  Aprovechar los meses invernales, en los que la reproducción del mosquito desciende considerablemente a causa de las condiciones climatológicas parece ser la única salida para evitar males mayores en el próximo verano. 
El dengue es una enfermedad que con frecuencia esta asociada con ambientes poco saludables, relacionados al subdesarrollo, la marginalidad y la pobreza; pero todos de una u otra manera tenemos hábitos arraigados que debemos modificar a la brevedad (colocar plantas a enraizar, adornos que contienen agua, platitos debajo de las masetas, etc.).  La falta de suministro de agua potable mediante redes de distribución, hace inevitable la acumulación de la misma en grandes tachos que son colocados a la intemperie o dentro del hogar y que terminan funcionando como criaderos óptimos de este mosquito de características hogareñas.

UN MOSQUITO ESPECIAL…

El mosquito Aedes Aegypti es denominado “doméstico” por poseer características urbanas y ser allí, donde encuentra el hábitat ideal para su desarrollo: grandes extensiones de espacios verdes que brindan vegetación y sombra, receptáculos de agua para procrear y una población humana que alimente a las hembras y permita la continuidad de la especie.
El período de mayor proliferación de este insecto comienza en octubre, con los primeros calores  y aumenta en forma progresiva durante el verano para decaer al promediar el otoño.  A mayor temperatura se cumple en menor tiempo el ciclo reproductivo.
Para prevenir esta enfermedad es crucial acabar con la presencia de este vector, único medio de transmisión de la misma entre humanos.  Esto se logra mediante un adecuado reordenamiento ambiental que contribuya a evitar la reproducción del Aedes Aegypti y al mismo tiempo realizar campañas educativas tendientes a concientizar a la población para que detecte y elimine los posibles criaderos; evitando el uso indiscriminado de insecticidas que contaminan el ambiente y crean una falsa sensación de inmunidad.

PARA SABER UN POCO MÁS…

¿Qué es el Aedes Aegypti?
El Aedes Aegypti es una variedad de mosquito.

¿Cuáles son sus características?
Se lo considera doméstico, ya que nace, crece y se desarrolla en las proximidades de las viviendas.  Si bien puede picar durante todo el día preferentemente lo hace en las primeras horas o al atardecer.  La que transmite la enfermedad es la hembra ya que es ella la que se alimenta con sangre humana pues necesita de una proteína que se encuentra en la misma para producir los huevos.  Es un mosquito pequeño de color negro o café oscuro con rayas blancas en sus patas y una mancha similar a una lira (instrumento musical) en su tórax.  Se reproducen en criaderos artificiales, eligiendo recipientes de paredes rígidas donde se acumula agua limpia para depositar sus huevos, los cuales pueden permanecer allí varios meses hasta que el agua que los moje tenga la temperatura adecuada para desarrollar su ciclo biológico.  Estos recipientes se encuentran generalmente en lugares frescos y sombríos. 

¿Cómo es su ciclo de vida?
La hembra selecciona un recipiente con agua y coloca sus huevos adhiriéndolos a las paredes del mismo.  Cuando los huevos se mojan comienza su desarrollo convirtiéndose en larvas, para luego pasar al estadio de pupas de las que emergen transformados en mosquitos adultos.  A este proceso que dura entre 5 y 10 días se lo denomina metamorfosis.  Al día siguiente de nacidos, los mosquitos, ya pueden procrear.

¿Qué es el Dengue?
El Dengue es una enfermedad viral que se transmite cuando la hembra del mosquito Aedes Aegypti se alimenta con sangre de una persona enferma y luego pica a otra sana.  No se transmite de persona a persona.  Sin mosquito no hay enfermedad.

¿Qué características tiene esta enfermedad?
Si bien la enfermedad del Dengue es una sola, ésta puede presentarse de dos formas distintas.  La forma menos grave se denomina “Dengue Clásico” o “Fiebre del Dengue” mientras que la forma más grave recibe el nombre de “Dengue Hemorrágico”.
Existen cuatro variedades del virus del Dengue.  Si una persona que nunca tuvo contacto con el virus recibe de un mosquito algunas de estas cuatro variedades padecerá el “Dengue Clásico” y al recuperarse de la enfermedad quedará inmunizado contra esa variedad; pero si vuelve a ser picado y recibe cualquiera de las otras tres variedades habrá contraído “Dengue Hemorrágico”, enfermedad grave que puede provocarle la muerte.

¿Cuáles son los síntomas?
-Fiebre alta repentina
-Fuerte cefalea frontal
-Dolor retro-ocular
-Pérdida del sentido del gusto y del apetito
-Erupción en tronco y extremidades
-Náuseas y vómitos

En el caso de contraer fiebre hemorrágica del Dengue…
-Dolor de estómago intenso y continuo
-Palidez
-Hemorragias nasales y bucales
-Insomnio
-Respiración dificultosa
-Pulso débil y acelerado
-Desvanecimiento

¿Cómo prevenir la enfermedad?
Para prevenir la enfermedad se debe atacar al mosquito cortando su ciclo de vida y suprimiendo los sitios que pudieran funcionar como posibles criaderos.

Para lograrlo de debe:
-Eliminar los recipientes inútiles que puedan acumular agua y en el caso que no desee desprenderse de ellos colocarlos boca abajo.
-Tapar herméticamente todos aquellos que necesariamente deban contener agua.
-Cambiar cada dos o tres días el agua de floreros y bebederos de animales, cepillando correctamente sus paredes para desprender y eliminar posibles huevos.
-Evitar acumular agua.

PARA TERMINAR…

No podemos evitar la enfermedad, ya que aún no existen medicamentos que la curen o vacunas que la prevengan, pero sí su propagación.
Detener la reproducción de este insecto es una tarea de todos.  Solo llegaremos a cumplir con este objetivo si tomamos conciencia y actuamos de manera colectiva, sistemática y responsable. 
Yo puedo, tú puedes, nosotros podemos…

(*) Profesora de Enseñanza Primaria y Preescolar especializada como Agente Sanitario de la Comunidad. Asistente Materno Infantil

 

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